Avilés tiene una ventaja que no todas las ciudades pueden presumir: es pequeña, es llana y el centro se recorre casi entero sin sudar ni una gota. Nada de cuestas interminables ni de subidas que te dejan sin aire a media visita. Aquí lo que manda es la ría, que parte la ciudad en dos y obliga a organizar un poco la ruta si quieres ver el casco histórico, cruzar hasta el Centro Niemeyer y aún tener tiempo para algo más antes de coger el tren de vuelta.
El problema no suele ser la distancia, que en Avilés casi nunca es mucha. El problema es el equipaje que arrastras, la hora a la que llegas o si vas con niños pequeños o con alguien a quien le cuesta caminar. Ahí es donde cambia la cosa, y donde conviene tener claro qué se puede hacer a pie sin pensarlo dos veces y qué momentos piden mejor un trayecto directo. Vamos por partes.
Lo bueno de Avilés es que en un solo día da tiempo a casi todo sin necesidad de organizarse como si fuera una operación militar. Puedes bajar del tren, cruzar el casco histórico, cruzar la ría hasta el Niemeyer y todavía tener margen para acercarte a la costa antes de volver. La clave está en no perder tiempo en los tramos donde no hace falta y no dudar en los tramos donde sí conviene ir directo, ya sea porque llevas equipaje, porque el grupo es numeroso o porque el reloj empieza a apretar.
De la estación de Avilés al casco histórico
La Estación Central de Avilés es intermodal: aquí confluyen los trenes de Renfe y Feve y los autobuses de largo recorrido de Alsa, con conexiones diarias a Madrid, Irún o Tuy. Es, junto con el aeropuerto de Asturias (a unos 14 kilómetros, en el concejo de Castrillón), la puerta de entrada habitual para quien llega de fuera.
Desde la estación hasta el centro histórico hay poco más de 700 metros, un paseo de diez minutos escasos que no tiene ninguna complicación si vas ligero de equipaje. La cosa cambia si bajas del tren con dos maletas grandes, con carrito de bebé o directamente agotado después de un viaje largo: en ese caso, pedir un taxi Avilés directo desde la parada de taxis de la estación te ahorra ese primer tramo cargado, que es precisamente el que más se hace cuesta arriba (aunque aquí, literalmente, no haya ninguna cuesta de por medio).
Qué encontrarás nada más bajar del tren
Nada más salir, la estación queda muy cerca del Hospital Universitario San Agustín, del Palacio de Camposagrado y de la Plaza de España, así que orientarse es sencillo. Si tu alojamiento está en el propio casco histórico, ir caminando es perfectamente razonable; si está en el extrarradio o en Salinas, ya es otra historia, y ahí conviene planificar el traslado con algo más de margen.
Si llegas en cercanías desde Oviedo o Gijón
La estación de Avilés también está conectada por cercanías con Oviedo y Gijón, así que es habitual llegar desde cualquiera de las dos ciudades en un trayecto corto de tren y enlazar directamente con la visita al casco histórico y al Niemeyer. Si tu plan es ir y volver el mismo día desde alguna de esas ciudades, merece la pena tener controlado el horario de vuelta antes de ponerte a callejear, porque entre el paseo por el centro y el cruce de la ría el tiempo se pasa más rápido de lo que parece.
Cruzar la ría: del casco histórico al Centro Niemeyer
El Centro Niemeyer, la única obra en España del arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, se levanta en la Avenida del Zinc, en la margen derecha de la ría de Avilés, justo enfrente del casco antiguo. La distancia real es mínima: se puede llegar caminando en unos cinco a diez minutos por dos accesos peatonales bien señalizados.
El primero es la pasarela que sale de la antigua Plaza del Pescado, en la calle Llano Ponte. El segundo es el puente peatonal situado al final del paseo de la ría, en la Avenida Conde de Guadalhorce, una opción más tranquila si prefieres caminar pegado al agua y hacer alguna foto por el camino. Ambos desembocan directamente en la gran plaza que une los cuatro edificios del complejo cultural.
Cuando el tiempo o el tiempo (el meteorológico) no acompañan
Si llueve, si vas con niños pequeños que ya no dan más de sí o si tienes una hora de entrada concreta a alguna actividad del Niemeyer, un trayecto corto en taxi desde el casco histórico resuelve el cruce en un par de minutos. No es la norma para este tramo, tan corto que la mayoría de la gente lo hace a pie sin pensarlo, pero conviene saber que la opción está ahí para los días en que el plan no sale como estaba previsto.
Qué ver en el casco histórico antes o después del Niemeyer
El casco histórico de Avilés está declarado Conjunto Histórico-Artístico y es de esos que se recorren tranquilamente en una mañana. La Plaza de España es el punto de referencia obligado, con el Palacio de Camposagrado, de estilo barroco, y muy cerca el Teatro Palacio Valdés, que sigue siendo uno de los escenarios culturales de referencia de la ciudad.
A un paso está la Iglesia de San Nicolás de Bari, con su fachada gótica, y las callejuelas adoquinadas que salen de la plaza, con soportales y edificios de varios siglos de historia. Es una zona pequeña, así que no hace falta ni mapa: en poco más de una hora la has visto entera, con tiempo de sobra para pararte a tomar algo en alguna de las terrazas de la propia plaza.
Si te sobra algo de tiempo antes de cruzar hacia el Niemeyer, merece la pena acercarse también al Parque de Ferrera, uno de los pulmones verdes del centro y un buen sitio para hacer una pausa entre tanto casco de piedra. Y si viajas con alguien aficionado al fútbol, el Estadio Román Suárez Puerta queda también muy cerca del núcleo histórico, así que no supone ningún desvío meterlo en la ruta.
El casco histórico es además una buena zona para parar a comer o a tomar algo antes de seguir camino. Entre la Plaza de España y las calles adyacentes hay bastante oferta de bares y sidrerías, algo muy asturiano que conviene aprovechar si el itinerario del día tiene un hueco para sentarse tranquilamente, sin prisa por llegar al siguiente punto.
Playa de Salinas: la escapada de un rato si el día da para más
A poco más de seis kilómetros del centro de Avilés está la playa de Salinas, una de las más conocidas de Asturias, con más de dos kilómetros de arena y un paseo marítimo que termina en el promontorio de La Peñona, donde está el Museo de las Anclas al aire libre. Hay autobuses urbanos que cubren el trayecto con bastante frecuencia, y para quien no lleva prisa es una opción perfectamente válida.
Ahora bien, si has dedicado la mañana al Niemeyer y al casco histórico y solo te queda una hora suelta antes de coger el tren de vuelta, esperar el autobús y hacer trasbordo puede comerte media tarde. En ese escenario, un taxi directo desde el centro hasta el paseo marítimo de Salinas es la diferencia entre pisar la arena veinte minutos o quedarte con las ganas.
Moverte con equipaje, niños o personas mayores
Con maletas grandes, carritos de bebé o alguien con movilidad reducida, cualquiera de estos trayectos cambia de planteamiento. Lo que en un día normal se resuelve caminando, con equipaje de por medio se convierte en un esfuerzo añadido que no siempre compensa.
Si viajas con niños pequeños, ten en cuenta una distinción importante: en tráfico urbano, los menores de 135 centímetros pueden viajar sin sistema de retención infantil si el vehículo no dispone de uno, pero en trayectos interurbanos —por ejemplo, si vas hasta Salinas por carretera— la silla es obligatoria. Por eso, si necesitas un vehículo con silla infantil, lo mejor es solicitarlo con antelación indicando la edad o las características del menor, ya que este tipo de vehículos equipados tiene disponibilidad limitada y no siempre se puede garantizar en el momento.
Lo mismo aplica si viajáis en grupo numeroso o con mucho equipaje: avisar de antemano permite que se asigne un coche con espacio suficiente, en lugar de encontrarte con la sorpresa de que no cabe todo.
Cómo pedir el servicio en Avilés
Para un trayecto normal, en ElTaxi 033 puedes pedir tu taxi por teléfono, por WhatsApp o desde la app ElTaxi. Eso sí, ten en cuenta que cada ciudad tiene su propio número de contacto, así que conviene guardar el de Avilés en concreto y no el de otra localidad donde también operemos.
La reserva desde la web solo está disponible para traslados programados, como los servicios de aeropuerto, no para un taxi al momento. Y otra cosa importante: solicitar el servicio no es lo mismo que tener una reserva confirmada a una hora exacta, así que si tienes un tren o un vuelo que no puedes perder, pide el coche con margen suficiente.
En resumen: un día en Avilés sin complicarte
Con la ría partiendo la ciudad en dos, Avilés se organiza bien si tienes claro qué tramos se hacen a pie sin pensarlo —estación, casco histórico, Niemeyer— y en cuáles conviene reservar un trayecto directo, como la escapada a Salinas o los desplazamientos con equipaje, niños o alguna urgencia médica. Si además vas a moverte por otras zonas de Asturias durante tu estancia, te dejamos por aquí nuestro artículo sobre cómo moverte por Asturias y Avilés sin depender del coche, donde entramos más en detalle sobre cómo combinar Oviedo, Gijón y la costa.
Preguntas frecuentes sobre moverte por Avilés
¿Cuánto se tarda en llegar andando de la estación de Avilés al Centro Niemeyer?
El trayecto completo, estación más casco histórico más cruce de la ría, se hace en unos veinte minutos andando sin prisa. La estación está a poco más de 700 metros del centro, y desde allí el Niemeyer queda otros cinco o diez minutos a pie por cualquiera de las dos pasarelas peatonales que cruzan la ría.
¿Hace falta coger transporte para ir del casco histórico al Centro Niemeyer?
No, normalmente no. La distancia es tan corta que la mayoría de la gente lo hace caminando, ya sea por la pasarela de la calle Llano Ponte o por el puente peatonal de la Avenida Conde de Guadalhorce. Un taxi tiene sentido sobre todo si llueve, si vas con niños pequeños cansados o si tienes una hora de entrada concreta que no te puedes saltar.
¿Cómo se llega desde el centro de Avilés a la playa de Salinas?
Hay autobuses urbanos con frecuencia alta que cubren los seis kilómetros que separan el centro de la playa. Es una buena opción si no llevas prisa. Si solo dispones de un rato suelto entre visitas, por ejemplo antes de coger el tren de vuelta, un trayecto directo en taxi evita esperas y trasbordos.
¿Se puede reservar un taxi en Avilés directamente desde la web?
La reserva desde la web solo está disponible para traslados programados, como los servicios de aeropuerto. Para un taxi al momento en la ciudad, lo habitual es pedirlo por teléfono, por WhatsApp o desde la app ElTaxi.
¿Necesito avisar con antelación si viajo con silla infantil o mucho equipaje?
Sí. Los vehículos equipados con silla infantil tienen disponibilidad limitada, así que conviene solicitarlo con antelación indicando la edad o las características del menor. Lo mismo ocurre si viajáis en grupo numeroso o con mucho equipaje: avisar antes permite asignar un coche con espacio suficiente.



